
Croquetas veganas de chocolate
Más 13 horas de reposo
Estas croquetas de chocolate son unas croquetas diferentes y originales, que siempre sorprenden y fascinan a los más golosos y a quienes les encanta probar cosas nuevas.
Las croquetas nacieron en Francia en el siglo XVII, y, tras algunas particulares modificaciones, pasaron a ocupar uno de los primeros puestos del recetario español del siglo XIX, convirtiéndose en una de las más tradicionales y populares ‘tapas’. Su éxito pronto empezó a traspasar fronteras, extendiéndose su consumo a diferentes países del mundo. Tal fue su impacto en la gastronomía mundial, que hoy en día cuenta con un día propio, el Día Internacional de la Croqueta, que tiene lugar el 16 de enero.
Su nombre proviene del verbo francés ‘croquer’, que significa ‘crujir’, pues es lo que se produce al darle un bocado a este exquisito manjar de pequeñas dimensiones. De ‘croquer’, se pasó a ‘croquette’, y es de este último término que en España derivó en ‘croqueta’.
A pesar de la gran y extendida fama y popularidad de que gozan las croquetas saladas (como las croquetas veganas de queso y puerro confitado, las croquetas de seitán y piñones, las croquetas de champiñones y nueces o las croquetas de calabaza, puerro y tofu), éstas, por sus inesperadas y deliciosas características, son un postre atípico; crujiente y tostado por fuera e irresistiblemente cremoso y dulce por dentro.
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- Paso 1Ponemos a calentar la margarina en un cazo a fuego medio. Cuando ésta se derrita, añadimos la harina y el azúcar y mezclamos bien, removiendo durante un par de minutos para que no se quemen.
- Paso 2Pasado este tiempo, agregamos la leche de soja poco a poco, removiendo de manera continua para evitar que se formen grumos. Cuando esté integrada toda la leche de soja, añadimos el chocolate troceado y la canela y seguimos removiendo para que el chocolate se funda y se mezcle bien con el resto de ingredientes. Una vez tengamos una mezcla homogénea, apagamos el fuego.
- Paso 3Dejamos que la masa se enfríe a temperatura ambiente y, cuando se haya enfriado, la pasamos a un bol, la tapamos con una tapadera y la introducimos en la nevera durante un mínimo de 12 horas.
- Paso 4Transcurrido este tiempo, sacamos la masa de la nevera y preparamos los ingredientes para rebozar las croquetas. Para ello, molemos las galletas en un molinillo de café o en la picadora, las ponemos en un plato y, en otro plato aparte, mezclamos el almidón de maíz con el agua tibia, batiendo con unas varillas.
- Paso 5Con la ayuda de una cuchara pequeña, vamos cogiendo porciones de masa, les damos forma de croqueta y las rebozamos, primero en harina, luego en la mezcla de almidón y agua y, por último, en la galleta molida. Conforme las vamos teniendo formadas y rebozadas, las vamos poniendo en un recipiente de manera que queden separadas unas de otras y las metemos en el congelador durante 1 hora.
- Paso 6Pasado este tiempo, ponemos a calentar a fuego alto bastante aceite para freír (de manera que el aceite cubra las croquetas) en una sartén y, cuando esté bien caliente, freímos las croquetas por tandas, dejando que se hagan durante 10 segundos. Cuando estén doradas, las sacamos del fuego y las pasamos a un plato con papel absorbente para que eliminen el exceso de aceite. Una vez tengamos todas las croquetas hechas, las servimos.