
Gachas dulces veganas (receta de Todos los Santos)
Las gachas dulces son una receta que se prepara tradicionalmente en España para el Día de Todos los Santos (1 de noviembre), especialmente en Andalucía y en la región de Badajoz (Extremadura). Aunque recuerdan a las natillas, el proceso se asemeja más al de una bechamel, por lo que el resultado es una especie de bechamel dulce, cremosa y con exquisitos y fragantes matices.
Y es que el aromático y dulce sabor de la canela y el anís (matalahúva), junto a la delicada esencia cítrica que aporta el limón, hacen de este clásico postre de Todos los Santos uno de los más estimulantes para los sentidos.
Popularmente, esta receta también es conocida como ‘Puches’, que proviene de la palabra latina ‘pultes’, que es como los romanos denominaban a este postre, tal y como se puede ver en el libro de cocina más antiguo del que se tiene constancia hasta la fecha: ‘De re coquinaria'’; libro redactado entre los siglos I, II y III d.C. y que alberga las recetas de Marco Gavio Apicio.
De hecho, no es hasta el siglo XV cuando aparece el término ‘gachas’, por lo que no es de extrañar que el nombre más extendido para referirse a este postre sea ‘puches’, palabra que algunos lingüistas estiman que es una de las más antiguas de la lengua castellana, habiendo dado nombre, incluso, al puchero.
Esta versión vegetal es una receta más delicada y ligera del tradicional postre, ya que está realizada sin leche animal y, por lo tanto, su sabor es más refinado y no contiene lactosa, ni colesterol, ni grasas trans. Por el contrario, lo que sí contiene son isoflavonas, proteína, vitaminas del grupo B (especialmente vitaminas B6 y B9 o ácido fólico), fósforo, potasio, magnesio y fibra.
En esta ocasión, además, hemos realizado las gachas utilizando harina de trigo integral, por lo que son áun más nutritivas, pues se aprovechan todos los nutrientes del grano entero del trigo y contiene un mayor nivel de fibra, así como de aminoácidos esenciales, vitamina E, vitaminas del grupo B (B1,B3, y B9 o ácido fólico) fósforo, hierro, magnesio, potasio y zinc.
Como se puede apreciar en las fotos de esta receta, las gachas dulces se acostumbran a acompañar con tostones (dados de pan frito), pero resultan aún más exquisitas, si cabe, acompañándolas con almendras o nueces fritas, además de más interesantes nutricionalmente.
Si nos fijamos bien en sus carcaterísticas, este postre recuerda ligeramente al arroz con leche (aunque con una textura más suave y fina), así como a la crema catalana (pese a que esta última no utiliza harina de trigo y lleva una delgada capa de azúcar tostada), lo que permite hacerse una idea de lo absolutamente irresistibles que son estas gachas dulces. Y es que este postre es un capricho delicioso, con un aroma dulce y lleno de esencias que, además, es muy sencillo y fácil de preparar.
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- Paso 1En un cazo, ponemos a calentar a fuego medio la leche de soja con la piel de limón y la canela en rama. Cuando esté a punto de hervir, apagamos el fuego y reservamos.
- Paso 2Mientras se calienta la leche de soja con el limón y la canela, cortamos el pan en dados.
- Paso 3Ponemos a calentar el aceite en una sartén honda y, cuando esté caliente, echamos los dados de pan, dejando que se doren. Seguidamente, los sacamos de la sartén y los dejamos escurrir muy bien en un colador para eliminar el exceso de aceite.
- Paso 4Volvemos a poner en el fuego el aceite de freír el pan y, cuando esté templado, echamos el anís y apagamos el fuego. Dejamos reposar el anís durante 1 minuto.
- Paso 5Pasado este tiempo, colamos el aceite, limpiamos la sartén si quedan restos de anís y volvemos a echar en ésta el aceite que hemos colado. Encendemos el fuego y tostamos la harina a fuego medio, removiendo durante 3 minutos para que no sepa a harina cruda. Transcurrido este tiempo, pasamos la harina tostada a una olla amplia.
- Paso 6Echamos la mitad del azúcar en la olla donde tenemos la harina, retiramos la piel de limón y la canela de la leche de soja y, con el fuego bajo, vamos agregando la mitad de la leche poco a poco, sin dejar de remover para que la harina se mezcle con la leche sin que se formen grumos. Cuando tengamos echada la mitad de la leche, echamos el resto del azúcar y seguimos removiendo sin parar mientras vamos echando el resto de leche. Seguimos removiendo y, cuando veamos que empieza a hervir, apagamos el fuego.
- Paso 7Una vez terminadas, echamos las gachas en pequeños cuencos, les ponemos por encima los picatostes y un poco de canela molida y servimos.